Uno de los mayores problemas hoy en día cuando compramos un calzado nuevo es la adaptación que tiene que sufrir tanto el pie al zapato, como viceversa.
 
Para ablandar nuestro calzado y adaptarlos a la forma de nuestros pies existen métodos más o menos curiosos. Uno de los más utilizados es empapar el zapato en alcohol con un algodón, otro podría ser introducir el calzado en una bolsa y congelarlo 24/48 horas, todos ellos remedios que ponen nuestros zapatos en un verdadero riesgo, mas si se trata de calzado de ante o nobuck, de cuero de alta calidad, charol o satén, creando deformidades en el material, grietas, o roturas en las costuras.
 

Para ablandar y ensanchar cualquier tipo de zapatos, botas, botines, zapatillas de deporte o de montaña, que nos provocan dolor en los pies, para Tarrago, lo recomendable es anticiparse al posible dolor para evitar incluso ampollas o rozaduras.

 
Lo ideal es ir amoldando los zapatos a las formas de nuestros pies con algo de tiempo… con paciencia y con la utilización de un dilatador para calzado para poder facilitar dicha adaptación.
 
Por la tarde, o por la noche, al regresar del trabajo y cuando nuestros pies están más hinchados, nos calzamos los zapatos nuevos durante, digamos 30 minutos.
Solo tienes que vaporizar un poco de producto por el interior del calzado y calzártelo enseguida y caminar con ellos durante unos minutos para que se adapte al pie.
 
El Tarrago adaptador-dilatador para el calzado es un artículo que ensancha y suaviza el cuero consiguiendo que el zapato llegue a adaptarse cómodamente al pie, indicado para todo tipo de cuero, ante o nobuck. Por ser un producto incoloro, no hay que temer por si dejara manchas o cercos una vez aplicado. No produce olor ninguno, es muy fresco y no es peligroso para nuestra piel.
Se emplea sobre todo tipo de zapato de cuero, ante y nobuck, zapatillas de deporte o botas de montaña.
 
Debe utilizarse en un zapato limpio. Recomendando como es habitual seguir las instrucciones de uso del producto de la ficha técnica.
Si el resultado no es el deseado después de haber realizado una vez la operación, se puede volver a repetir la misma hasta conseguir una perfecta adaptación.